Lingüística Inglesa
Reporte sobre “Análisis de la conversación”
Rolando David Cantero C.
¿Qué es el análisis de la conversación?
Cots et al. (1990:59) citado en Tusón (2002) definen la conversación como “una actividad verbal oral de carácter interactivo organizada en turnos de palabra”.
Hutchtby & Drew (1995) citados en Tusón (2002) señalan que el análisis de la conversación se propone revelar de qué manera los aspectos técnicos del intercambio verbal se constituyen en los recursos estructurados, organizados socialmente por medio de los cuales los participantes realizan y coordinan actividades hablando-en-interacción.
Garfinkel (1964, 1967) citado en Tusón (2002) observa que el instrumento privilegiado que posee el ser humano para dar sentido a las diferentes circunstancias en que se encuentra es, precisamente, el uso lingüístico, ya que es en la interacción verbal donde emergen los significados sociales.
Goffman (1971) citado en Tusón (2002) plantea que la conversación cotidiana requieren un doble nivel de análisis, un análisis sistémico que atienda a la organización y la gestión de los turnos, y otro, un análisis que se ocupe de los ritos de la interacción, que son reflejo de las relaciones sociales.
¿En qué consiste la estructura conversacional?
Sacks, Schegloff & Jefferson desarrollaron el nivel sistémico de análisis, que se centra en el estudio de los turnos de palabras como base organizativa de la conversación espontánea. El sistema de turnos está presente en cualquier situación de comunicación plurigestionada, es decir, en la que participan verbalmente dos o más personas como son las entrevistas, los trabajos en grupo, los debates, las ceremonias y las conversaciones espontáneas.
La alternancia de turnos debe hacerse de forma coordinada a través de los mecanismos de heteroselección o de autoselección. Desde el análisis de la conversación se observa que una de las estructuras básicas de los turnos de palabra es lo que recibe el nombre de par adyacente, que consiste en dos turnos consecutivos que presenta la particularidad de que, dado el primero, se espera que se produzca el segundo. Ejemplos: pregunta-respuesta, saludo-saludo, ofrecimiento-aceptación/rechazo, etc.
¿Qué supone el sentido conversacional?
En cuanto al sentido conversacional señala Gumperz (1982) citado en Tusón (2002), para conversar es necesario que exista un compromiso conversacional que se tendrá que mantener a lo largo de toda la interacción. Grice (1975) citado en Tusón (2002) compara la conversación con cualquier otro tipo de actividad que se tiene que realizar entre dos o más personas, quienes tendrán que actuar de forma cooperativa mientras dure la actividad, asi también formula el “principio de cooperación” que es el regulador de toda la actividad conversacional.
¿Cómo funciona la articulación entre lo lingüístico y lo no lingüístico?
Según Tusón (2002) la articulación entre lo lingüístico y no lingüístico es también un aspecto fundamental del análisis de la conversación, pues no se puede solamente reducir el análisis a las formas lingüísticas solamente, ya que son solo una parte de lo que se hace al hablar, la prosodia, las vocalizaciones, los gestos y ademanes o la posición de los cuerpos son aspectos a veces tan importantes o más que las propias palabras dichas, más aún si se quiere analizar la interacción comunicativa en toda su complejidad.
Hay que tomar en consideración otros factores que intervienen en la situación comunicativa como el contexto, que según Goodwin & Duranti (1992) citado en Tusón (2002) esta divido en: la localización, el comportamiento no verbal, la lengua como contexto, y el contexto extrasituacional.
Cicourel (1992) citado en Tusón (2002) señala que tanto lo lingüístico como lo no linguistico se articulan para crear el contexto particular en que se desarrolla un intercambio comunicativo; contexto que se va negociando y que puede cambiar a lo largo de una conversación.
¿Qué son los datos conversacionales?
Tusón (2002) comenta que para obtener datos conversacionales una posibilidad es acudir a corpus ya existentes, sin embargo a veces se necesitan datos de primera mano y se necesita grabar. Otra forma es a través de la transcripción, que constituye una parte fundamental del análisis ya que implica una primera manipulación de los datos recogidos, pasar de un material oral a papel es un ejercicio de transcodifiación y hay que decidir qué convenciones para la transcripción se van a utilizar. En cuanto a las convenciones para la transcripción, actualmente existen varias propuestas que, en cada caso, se justifican por el tipo de análisis o por las preferencias de quienes las plantean.
¿Qué analizar en una conversación?
Tusón (2002) señala que una vez transcritos los datos, quien analiza tiene que actuar como actúan quienes conversan: descubriendo las señales que provocan inferencias para así desentrañar el sentido de lo que está pasando. El análisis de la conversación permite dar cuenta de cómo viven las formas lingüísticas en la interacción social para crear y dar sentido a nuestras actividades cotidianas.
El análisis de la conversación puede tener como objetivo entender cómo se construyen, se negocian y se reproducen determinados papeles sociales y determinadas concepciones del mundo en la interacción social a través de los usos lingüísticos.
El análisis permite rastrear cómo se construyen las identidades de género de los hombres y las mujeres, cómo se negocian o se imponen las relaciones de poder entre las personas, cómo funciona el mercado lingüístico en situaciones de contacto de lenguas, etc. Se puede poner mayor énfasis en los aspectos sociales o en aspectos lingüísticos.
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